Lo que la España de ahora aún no entiende de la cultura del motor
Hay días en los que me pongo a pensar, después de ver contenido de coches de otros países, y me doy cuenta de algo: en España la cultura del motor está creciendo, sí… pero no en calidad. No sé si me explico.
Si preguntas a la mayoría de la gente que va a quedadas o eventos sobre historia o cultura del motor, muchos no sabrían responderte. Ni siquiera sabrían de qué les hablas. Y ojo, eso no está mal per se. Pero seamos claros: lo que se está creando aquí no es cultura, es más una moda pasajera y muchas veces domina la envidia.
Eso sí, también hay peña que se lo curra y defiende la cultura del motor como nadie. Ejemplo clarísimo: @kierounjapotrasera , un tío que para grabar cualquier vídeo se prepara como si fuera un examen o una entrevista en HKS. Si no lo seguís, ya estáis tardando.
Cuando estuve en L.A. o en Miami, la película era otra. En cualquier quedada, trackday o evento de coches da igual si llevas un GT3, un Ferrari, un Subaru o un humilde Boxster 986. Nadie te mira por encima del hombro. Nadie se cree más que tú por tener un coche más caro, más nuevo o más rápido. Al revés: se acercan, hablan contigo, flipan con tu coche y se crea comunidad. Y eso mola. Mola mucho.
En España, por desgracia, todavía pasa lo contrario. Muchos —no todos, pero muchos— se creen dioses por llevar según qué coche. Te miran por encima del hombro, ni se dignan a hablar contigo porque, en su cabeza, eres “inferior”. Y lo más triste es que en bastantes casos, ese coche ni siquiera lo han conseguido con su esfuerzo o trabajo. (No sé si me explico).
Y que nadie lo confunda mis palabras con envidia, porque no va de eso. Lo que intento decir es que en un evento, en una quedada o en un trackday lo importante no es ver quién la tiene más grande, sino compartir cultura, historia y pasión. Da igual el coche que lleves.
Porque al final, los que van de “DIGNOS” con coche caro y camiseta de Balmain, suelen ser los mismos mancos de siempre: los de llavero colgando que solo saben dar acelerones en el paddock para vacilar y el coche lo hace todo por ellos.
Por otro lado....bueno no, eso que pienso lo dejo para otra reflexión.
Hace falta una Luftgekhült en España.