Nuevo Mercedes-Benz Clase S 2027: evolución silenciosa del buque insignia
En una frase: El Mercedes-Benz Clase S 2027 no revoluciona la fórmula, pero refina casi todo lo que importa en una berlina de lujo.
Contexto rápido: Es la actualización de mitad de ciclo de la generación actual del Clase S, el modelo que marca el estándar de confort, tecnología y representación en Mercedes. No cambia la plataforma ni el enfoque, pero introduce ajustes de diseño, más electrificación y una limpieza clara de la gama para lo que viene.
El Clase S siempre ha sido el termómetro de lo que Mercedes entiende por lujo y tecnología. La generación actual llega a su revisión de 2027 sin romper la baraja, pero afinando su papel en un mercado donde los eléctricos puros y los SUV mandan en titulares, aunque no siempre en ventas reales de alto nivel.
Para esta puesta al día, la marca toca carrocería, interior y gama mecánica, y perfila cómo quiere convivir este S de combustión e hibridación con el EQS eléctrico. MotorTrend ha podido ver y conocer en detalle la actualización, que parece diseñada para alargar la vida comercial del modelo mientras se decide el siguiente paso del segmento en la era eléctrica.
Qué ha cambiado realmente
Visualmente, el Clase S 2027 es una evolución muy contenida. La carrocería mantiene proporciones y presencia, pero recibe un frontal ligeramente retocado, con paragolpes revisados y una firma lumínica actualizada. Los cambios son los típicos de un facelift: hay que mirar dos veces para notar diferencias, pero sirven para refrescar sin alienar a los clientes habituales.
La parte trasera también se ajusta con detalles en pilotos y molduras, manteniendo una línea conservadora frente al lenguaje más atrevido de otros modelos de la gama. El mensaje es claro: el Clase S sigue siendo el coche para quien prioriza discreción de alto nivel frente a diseño llamativo.
En el interior, la arquitectura se mantiene, con el gran panel digital y la pantalla central vertical como protagonistas. La actualización se centra en software, acabados y percepción de calidad, con ajustes que buscan mantener al S competitivo frente a la avalancha de berlinas de lujo tecnológicas, muchas de ellas eléctricas.
Interior: lujo clásico con tecnología afinada
El habitáculo del Clase S 2027 sigue siendo un salón de lujo sobre ruedas más que un escaparate futurista. MotorTrend destaca que la sensación general es de refinamiento incremental: mejores materiales en puntos clave, ajustes de acabado y una integración algo más pulida de las pantallas en el conjunto.
El sistema de infoentretenimiento se actualiza sobre la base ya conocida, con nuevas funciones y una experiencia de usuario revisada. No se trata de un salto radical de interfaz, sino de una evolución del software y de la conectividad, con más servicios y mejoras en velocidad de respuesta y gráficos, según la información disponible.
En las plazas traseras, el foco sigue estando en el confort de los ocupantes que mandan. Siguen disponibles configuraciones de asientos reclinables, mandos propios y un entorno pensado para viajar trabajando o descansando, con la actualización centrada en pulir detalles más que en introducir soluciones rompedoras.
Lo técnico y la gama mecánica
Plataforma y planteamiento
La base del Clase S 2027 no cambia: se mantiene la misma plataforma de la generación actual, optimizada desde su lanzamiento para motores de combustión electrificados y para un confort de marcha muy alto. No hay salto a una arquitectura 100 % nueva, porque esta actualización está planteada como un facelift, no como una generación inédita.
La estrategia de Mercedes pasa por seguir explotando una plataforma que todavía tiene recorrido, afinando suspensión, electrónica y calibraciones para mantener el alto nivel dinámico y de aislamiento acústico que siempre ha caracterizado al modelo. MotorTrend no habla de cambios radicales en chasis, sino de ajustes finos.
Más electrificación, menos complejidad
Según MotorTrend, la gran línea de trabajo en la gama es la electrificación progresiva y la simplificación. El Clase S 2027 mantiene motores de combustión con apoyo eléctrico, y la marca orienta la oferta hacia versiones híbridas ligeras y enchufables, reduciendo la dispersión de variantes y apostando por combinaciones más claras para el cliente.
No se detallan valores concretos de potencia, par o autonomía eléctrica en la información disponible, así que solo se puede afirmar que Mercedes sigue empujando la electrificación dentro del Clase S, pero sin convertirlo en un coche puramente eléctrico; ese rol sigue recayendo en el EQS.
Posicionamiento frente al EQS y el mercado
Uno de los puntos clave de esta actualización es cómo conviven el Clase S de combustión-electrificado y el EQS eléctrico. MotorTrend subraya que el S mantiene un papel muy claro: sigue siendo el buque insignia clásico de tres volúmenes de la marca, para clientes que quieren lo mejor de Mercedes sin renunciar al formato tradicional y a la autonomía de un térmico.
El EQS, por su parte, cubre al comprador que quiere la experiencia de lujo en clave eléctrica. El facelift de 2027 parece pensado para que ambos convivan unos años más, sin que el S dé un salto definitivo a lo 100 % eléctrico. Mercedes, al menos en esta actualización, no mata al sedán de lujo de combustión; lo refuerza.
En el contexto global, la marca se enfrenta a un segmento presionado por los SUV y por nuevas propuestas eléctricas de alto standing, incluidas las de marcas chinas emergentes. El Clase S 2027 es la respuesta conservadora: mejorar lo que ya funciona bien y confiar en una clientela fiel, más que intentar reinventar el concepto.
Rivales y comparativa implícita
BMW Serie 7 y Audi A8 en el punto de mira
Aunque MotorTrend no entra a una comparativa directa con cifras, el rival natural inmediato sigue siendo el BMW Serie 7, especialmente en sus variantes electrificadas, y el Audi A8, que también vive el final de su ciclo actual. El enfoque del Clase S 2027 continúa siendo el de la berlina que prioriza máximo confort, suavidad y representación corporativa.
Frente a un Serie 7 que ha apostado más fuerte por el diseño polarizante y las versiones eléctricas i7, Mercedes se queda en un territorio más conservador en forma, pero igualmente tecnológico en fondo. La apuesta, al menos en este facelift, es menos rupturista en estilo que la de BMW.
Respecto a Audi, el Clase S mantiene la ventaja histórica de ser el modelo que marca el paso en el segmento para mucha clientela tradicional. Esta actualización no cambia esa jerarquía, pero sí evidencia que el próximo gran movimiento en el segmento será, casi seguro, el salto definitivo a plataformas eléctricas de nueva generación.
Lo que falta por saber
MotorTrend no ofrece aún un desglose cerrado de gama, potencias, autonomías eléctricas concretas ni precios. Tampoco hay calendario detallado de lanzamiento por mercados, más allá de que se trata del modelo 2027, lo que apunta a una introducción progresiva en función de región y motorizaciones.
No se confirma en la información disponible si habrá cambios relevantes en asistentes de conducción de nivel alto (como funciones de conducción automatizada ampliadas) más allá de lo ya conocido en el Clase S actual, aunque es razonable pensar en actualizaciones de software y capacidades. Pero mientras no haya detalles oficiales, eso queda en el terreno de lo probable, no de lo confirmado.
También queda por ver hasta qué punto Mercedes mantendrá la separación de roles entre Clase S y EQS en la siguiente generación, y si este facelift será el último gran movimiento del S de combustión antes de un giro más radical hacia la electrificación total.
Datos clave
- Actualización de mitad de ciclo del Mercedes-Benz Clase S actual.
- Modelo orientado al año modelo 2027, según MotorTrend.
- Cambios exteriores centrados en paragolpes y firma lumínica.
- Interior revisado en materiales, acabados y software, sin rediseño total.
- Mantiene la plataforma actual, sin arquitectura nueva.
- Mayor énfasis en electrificación (híbridos ligeros y enchufables).
- Estrategia de simplificación de gama, con menos variantes dispersas.
- Convive con el EQS eléctrico como opción de lujo tradicional frente a la alternativa 100 % eléctrica.
- Sin cifras confirmadas de potencia ni autonomías en la fuente.
- Enfoque claro en confort de marcha y representación, más que en ruptura estética.
Lo importante
- Qué cambia: diseño afinado, interior mejorado y gama más electrificada, manteniendo plataforma y filosofía.
- Por qué importa: define cómo Mercedes quiere alargar la vida del sedán de lujo clásico frente al empuje eléctrico.
- Qué queda por confirmar: cifras de potencia, autonomía eléctrica, precios, gama definitiva y calendario detallado de lanzamiento.
El Mercedes-Benz Clase S 2027 juega a lo seguro: mejora lo que ya hacía bien y se apoya en un cliente que valora continuidad, confort y discreción por encima de la ruptura estética. Desde la óptica Cars&Pizza News, el movimiento tiene sentido táctico, pero deja claro que el verdadero punto de inflexión llegará con la próxima generación y su enfoque eléctrico. ¿Es suficiente esta evolución para seguir siendo la referencia del segmento unos años más?